lunes, diciembre 13, 2010

Retiro

Quisiera regalarte niña
un último verso.

Pero tú me lo impides
al hacerme vivir.

Pues yo solo escribo
cuando estoy muriendo.

6 comentarios:

Javier F. Noya dijo...

Sí, estimado poeta, escribir a veces es morir un poco, placentera forma de acabar el instante. Saludos.

MaLena Ezcurra dijo...

A veces escribimos cuando el alma va de luto, sería alentador hacerlo desde la alegría.


Me gusta verte nuevamente.


Un fuerte abrazo.


M

El perro andaluz dijo...

En tu eterna agonía, se guarece la poesía

AnaR dijo...

Y es que la poesía , exorciza el alma...

Abrazos desde hace tiempo,mucho.

Nats dijo...

Y dándonos esa vida es como obtienen el macabro derecho de ponernos en el limbo después. Agradecer las ganas de respirar o agradecer el temible vómito poético parece no ser un ciclo tan malo después de todo, aunque ahora escribo con el corazón más sano que muerto.

Nuna dijo...

Y abandonaron sus infiernos
para construir juntos
un indestructible cielo.
Su cielo...