A la azotea del hotel El Brujo
ha llegado una brisa amable pero extraña,
mientras las luces del cerro Cabra titilan burlonas
y yo trato de adivinar los pasos de tu infancia.
Noche trujillana en blanco oscuro
has caído sin avisar y sin estrellas
en el enorme ruido de este centro tan pequeño
que hace más pétrea la soledad
del héroe vencido del Jirón Independencia.
Un perro ladra en el colegio San Juan
sin que se inmuten sus pabellones desolados,
ni sus árboles fantasmales, ni sus patios vacíos,
tan inútiles como este esfuerzo mío
por descubrir un rastro que no has dejado.
No te hallaré en el paisaje difuminado,
ni escondida en estas horas,
como una adivinanza de lejanías
que me ha dejado muriendo un poco
en esta ciudad en la que naciste.
5 de abril de 2025
Hace 15 horas.
12 comentarios:
Bello lamento, una nostalgia que describe la ciudad que fuiste a buscar lo que no está y, tal vez, nunca estuvo. Un placer. Saludos.
Yo me pregunto, ¿para qué poner el dedo en la llaga?, el camino es el que está adelante.
Hay evocaciones que sirven de catarsis, me corrijo, todas las evocaciones sirven de catarsis, sobretodo esas que nos cantan las verdades que están ahí...las que no queremos olvidar, las que no debemos olvidar.
Un beso.
Encuentro unos versos hermosos en este poema, me gustó especialmente: "y yo trato de adivinar los pasos de tu infancia".
Saludos!
Cuando el lugar es evocación, la evocación, deseo y el deseo, frustración...
Quien no haya vivido ese sentimiento alguna vez, que tire la primera piedra.
Un beso, Ángel.
Laura
Tan desolador y tan bello.
Eso solo puede lograrlo alguien que escriba muy bien.
Te felicito.
Saludos.
Bellas letras repletas
de melancolíay sentimiento.
En la huella del recuerdo... muy bella evocación.
Un abrazo.
te hallare en mis sueños..
Lo bello a veces suele ser terrible así como tus versos inmersos en una nostalgia abrumadora.
Te abrazo.
M.
También es la ciudad en la que nació esto hermoso que has escrito.
... nostalgico ...
lindo
Publicar un comentario