jueves, enero 28, 2010

Íncubo

Tesoro perdido
en mi boca
de tu sexo
el sabor.

Ansiedad de ti,
el deseo,
del dolor,
ha renacido.

Ahora mismo
y más tarde,
indefectiblemente,
te imagino.

Y me doy cuenta,
congelado de ausencia,
que no hay fuego en el infierno.

7 comentarios:

Yani dijo...

k bonito, aunk el infierno a veces sea hielo. saludos angel!

Malena dijo...

El infierno a veces está en nosotros mismos, no lo dudes.

Saludos.

Sintagma in Blue dijo...

Qué terrible condena es la ausencia!

El perro andaluz dijo...

Una especie de impotencia, pero bien al palo.

Ella dijo...

El infierno es definitivamente más sexy que el cielo, pero al mismo tiempo, cagadamente exclusivo. Si te contara de mis diablos, son unos hdp pero como los quiero. En ausencia tmb te mando un beso. Me gustó mucho.

AnaR dijo...

Es que para el fuego,aunque sea infernal,hacen falta dos...

Intenso.

Un abrazo

Laura Gómez Recas dijo...

Terrible paso de la sensualidad al infierno...
Destilas las palabras.

Laura