miércoles, junio 08, 2005

Necesaria autocrítica

Como sucedió en el post que escribí hace ya varios días (antes de contestar las cadenas literaria y musical que me enviaron mis estimados amigos Santos y Flavio) la materia de estas líneas también tienen su origen en los interesantes intercambios de correos que se producen en la lista de BlogsPerú.

Esta vez el palo cayó (y fuerte) sobre los periodistas, a propósito de un artículo en el que se decía que el fenómeno blogger podría representar una amenaza para los “periodistas profesionales”. A partir de ello se hicieron notar las taras y limitaciones del periodismo peruano actual. Varios blogger sorprendieron al gremio con los pantalones abajo. Se criticó así, la pobre preparación, indolencia intelectual y ligereza profesional que caracteriza a parte del medio periodístico peruano.

En mi opinión, los periodistas no están amenazados por los blogger, ni siquiera por profesionales de otros campos. La amenaza para los periodistas son los propios periodistas, en la medida que el sensacionalismo, falta de rigurosidad y –ciertas veces– irresponsabilidad que tienen algunos al informar es directamente proporcional a la imagen que la población se forma de los medios de prensa.

Y es que la dejadez humanística del gremio periodístico en nuestro país es cada vez más preocupante. Aunque existen clarísimos referentes caracterizados por una sólida cultura y un compromiso real con la responsabilidad que tienen al informar, los hay también, aquellos que ni siquiera han cogido un libro en toda su existencia.

Digo esto con mucha pena ante la imposibilidad de defender a mi gremio en este aspecto. Decir lo contrario sería cerrar los ojos a la realidad. Tenemos un problema y estamos lejos de resolverlo.

Muchos hombres y mujeres de prensa carecen de una real conciencia sobre la responsabilidad que conlleva su profesión, responsabilidad que es mucho mayor a la de cualquier otro profesional, debido a los efectos que ésta puede conllevar. Si un médico ejerce una mala praxis el que sufrirá los daños será su paciente, si lo hace un abogado entonces los afectados serán un puñado de litigantes. ¿Pero qué pasa si un periodista informa mal? Si ello ocurre, la que pagará los platos rotos será la sociedad en su conjunto.

Es obvio que no podemos atribuirle toda la responsabilidad al periodismo en sí, pues sus males son los mismos que sufre el Perú en general. Pero, lo que no se puede negar, es que en países como el nuestro el periodismo debería ser parte de la solución y no del problema.

19 comentarios:

Alonso Chanta Flores dijo...

Muy cierto los que dices: No busquemos enemigos externos cuando quienes realmente lo son... son de nuestra misma especie.
Mientras algunos, o pocos no importa, mantengan una línea digna, el resto, por más cargamontón que hagan, no importa.
Hay periodistas destacados que su sólo nombre impone respeto. También los hay de los otros que escudan sus pésimas acciones en éste noble oficio. Con ésto digo que nunca es bueno generalizar.

Los blogger de alguna manera se dedican a la comunicación al igual que un periodista; sin embargo, no creo que ello conlleve a un peligro del oficio periodístico por más que éste se muestre un tanto disgregado.

Saludos

Jomra dijo...

Salud

Me ha gustado el articulito (y ver que esto se actualiza de vez en cuando no viene mal :P), no entiendo por qué se habla de esa "amenaza", la mayoría de bitácoras que leo distan de ser informadoras y suelen ser "opinadoras" más que otra cosa, siendo cosas distintas (aunque por alguna mala razón se confunden demasiado).

No entiendo exactamente a qué se refiere con lo de "dejadez humanística", tal vez por el uso del segundo término de esa expresión... Creo que se ha perdido un poco el "espíritu de informar" por el "deseo de tener lectores u oyentes o espectadores", esto es, ganar dinero (básicamente, o prestigio, que casi es una consecuencia paralela si se mide por la audiencia o lectores...

Una Pena... (por suerte, no todos son iguales, por mala suerte, cada vez más parece que sí, gran culpa de editores/productores y de nosotros, esa audiencia).

Hasta Luego ;)

calobeto dijo...

solo dire que la prensa chicha y amarilla es parte de nuestra cultura, diarios como el trome o el chino funcionan aca porque son muchos los peruanos que simplemente no entienden lo que escriben en el comercio o perú 21.

Kat dijo...

Hace algunos meses leí en el blog de Sandro Medina Tovar (www.sandro.blogia.com) un pequeño artículo referido al tema.

http://blogia.com/sandro/index.php?idarticulo=200502251&PHPSESSID=e2e91778b9c6a0b2f81fec3a8b5d450e

Kat dijo...

Aquí va otro que acabo de releer y que me parece muy interesante

http://blogia.com/sandro/index.php?idarticulo=200502251&PHPSESSID=e2e91778b9c6a0b2f81fec3a8b5d450e

digler dijo...

concuerdo contigo, los bloggers no son una amenaza para carrera alguna, pero si lo son los profesionales que las ejercen mal. todos estamos en el mismo enfermo, ya sea como remedio o como enfermedad.

dijo...

Ahora tal vez entiendan por qué los que nos hemos visto afectados por la prensa en forma negativa tenemos reticencias para tratar con los periodistas. Tengo varios amigos periodistas, pero cuando se trata de dar entrevistas o dejar que hagan reportajes sobre algo en lo que estoy colaborando prefiero alejarme... No es culpa de ellos, ni tuya, es... son muchas cosas. Desgraciadamente donde hay demanda hay oferta y a la gente le gusta la cochinada, no hay nada que hacer.

Morena dijo...

Los bloggers no son amenaza porque un blogger publica lo que le da la gana y allá los lectores que le creen o que dudan.. pero los periodistas tenemos del DEBER de mostrar la verdad y en caso de que no lo hicieramos o lo hicieramos mal pues sufriríamos las consecuencias si esto fuera descubierto (y siempre se descubre). Siendo bloggers podemos escondernos tras seudónimos y no dar la cara.
Además hay sectores diferenciados (al menos en nuestra sociedad) que eligen qué leer y a quién creer.
Respecto a la elaboración:
Hay diarios que se dedican a escribir tonterías sin sentido y sin un mínimo de estilo o técnica.. al igual que muchos diarios que encontramos en los kioskos. Depende del lector, otra vez.
Como decía Orihuela este fenómenos del bloguisferio nos puede impulsar (a los periodistas) a ser más exigentes con nosotros mismos para diferenciarnos en calidad y excelencia.
Libertad de opinión hay y habrá. Que se usen los blogs para opinar, intercambiar ideas.
De hecho hay blogs serios y de calidad. La cuestión es saber elegir.

diego dijo...

tampoco creo que seamos una amenaza... concuerdo en que la mayora amenaza de un periodista es otro periodista.
mañana haré un post que toca en parte el tema del periodismo
saludos

jcesar dijo...

Estas en lo cierto, lo que pasa creo que todos lo peruanos me incluyo somos egoistas, no quiero decir por naturaleza, pero todos se debio a los cosquistadores, ya saben quienes, pero por ello no debemos ser asi, debemos cambiar y que mas cambiando la sociedad, ya lo dices tu sobre los periodistas y vez que no son muy profesionales, en todo campo es asi.

Yayo dijo...

A ver veamos que semejanzas hay entre un blogger y un periodista:
- Escriben sobre la realidad
- Utilizan un medio electrónico para hacerlo
- Se informan sobre ciertos temas para poder escribir
- Se basan en sus propias experiencias

Y algunas diferencias:
- Los periodistas escriben porque es su trabajo. Los blogers porque les gusta.
- Los P lo hacen por dinero. Los B no.
- Pertenecen a una institucion (diario). Los B a una comunidad, pero no es necesario
- Los p estan supeditados a lo q diga el editor. Los B son amos y señores de lo q escriben y publican.
etc, etc, etc, etc
Espero les haya servido.

diego dijo...

corrección:
Un blogger no siempre escribe sobre la realidad... y el periodista tampoco

Morena dijo...

Adjunto otra correción:
Los periodistas no escribimos porque nos pagan, escribimos por vocación.

Jomra dijo...

Saludos

Por no decir que hay gente que les pagan por hacer bitácoras o que viven de eso mediante la publicidad u otras fórmulas.

Creo que esa difrenciación es un poco "superficial".

Hasta Luego ;)

santos dijo...

Yo considero que en medida que los medios de comunicación masivos (y los periodistas) van perdiendo credibilidad y la gente empieza a buscar información en medios alternativos, va estar en peligro el periodismo como lo conocemos.

iChThYoRnIs dijo...

Cierto, el periodismo está seriamente afectado desde sus adentros.
Además como se ha visto, hay periodistas "serios" que usan las columnas de buenos diarios para escudarse y lanzar agujones, creando (con buena retórica por cierto) cortinas de humo que siempre acaban desviando la enclenque opinión pública hacia temas que le atrofian el cerebro mas de lo que está impidiendole ver, decir y hacer lo que debe.

Por eso mismo, no creo que sea cuerdo, defender al colega periodista por que trabaja en el diario mas antiguo del Perú o porque su programa pediodístico te hace ver la "cruda realidad".
Menos apedrear al que trabaja en el diario chicha.

"Por sus obras los conoceréis"
Y es que el periodista tiene en sus manos (letras o reportajes) cambiar mentes, generar movimientos masivos de opinión, que pueden en corto o mediano plazo prendernos el foquito del cambio que vemos con lagañas en los ojos, esas lagañas producidas por el mal periodista.

En conclusión: los periodistas tienen chamba tanto afuera como adentro.

iChThYoRnIs dijo...

Y por lo visto (caiga a quien le caiga) no creo que toooodos los bloguers periodistas de vocación y/o profesión, se laven las manos ante este post del Sr Castillo.

Morena dijo...

Entre a Willay!!! han entrevistado al lunarejo.
Ruta:
http://dia.pucp.edu.pe/proyectos/periodismodigital/index.php?option=com_content&task=view&id=90&Itemid=26

Gastón dijo...

A ver, una mezclita de citas:
Scienta et potencia; o sea, el conocimiento es poder, como decían los griegos, y si agregamos eso de que
"con un gran poder viene una gran responsabilidad", según le dijo su tìo a Spiderman antes de que se nos muera (el abuelo, no spidie), tenemos que los periodistas tenemos que andarnos con cuidado, para que en efecto, los blogers no se conviertan en una amenaza.