cuando todo lo demás sucumba
a la resaca de nuestros adioses.
Pródigos elíxires que anestesian
la carne, la mente y la ilusión
hasta hacer borroso tu recuerdo
en la avenida Petit Thouars.
En esa mesa de siempre
hasta hacer borroso tu recuerdo
en la avenida Petit Thouars.
En esa mesa de siempre
donde lavo tu tinta indeleble
como un grafiti de baño,
preludio de una arcada silenciosa
para vomitar el corazón.
para vomitar el corazón.