El último invierno asomó
con una pequeña garúa
que ha empezado a borrar
los últimos recuerdos tuyos
aún dibujados en el malecón.
El sol ha muerto
ciento cincuenta y tres veces
desde que te fuiste.
Lo he visto agonizando en rojo
con estos ojos tan ciegos de ti.
Será que estás en Madrid, en Roma o en Rabat
y sentada conmigo, al mismo tiempo,
en el inevitable reptar de esta noche
que se lleva para siempre a la Lima de los dos.
LATIDOS CÓSMICOS
Hace 23 horas.
