jueves, mayo 14, 2026

Indómito

No puede estar en paz
el que fue hecho para la guerra. 

No ha de doblegarse el roble, 
como los patéticos girasoles, 
ante los vientos llenos de ayeres. 

No se torna el mar calmo
más que a su capricho, 
ni se vuelve el sol amable
con el moribundo en el desierto
sediento de espejismos. 

No se detiene el tiempo,
aplicado en su tarea 
de matarnos un poco
con cada minuto. 

No hay comentarios.: