cuando todo lo demás sucumba
a la resaca de nuestros adioses.
Futilidad embotellada en intento
de hacer más borrosa tu estela
en esa vieja esquina de Camaná.
Golpeé a la mesa para espantar
recuerdos que bebían a costa mía.
Todos se fueron, menos el tuyo.
Lo oigo pedir otras dos cervezas
mientras veo un grafiti en el baño
tan indeleble como lo eres tú.
Ya ni siquiera siento tristeza,
sino apenas una arcada silenciosa
que me hace vomitar el corazón.

4 comentarios:
Dicen que al superba le falta una letra; lo que no le falta es emoción, si hasta se vomita un corazón.
Mi querido Angel: Ha sido una sorpresa y muy grata pasar por mi antiguo Tintero de China y ver un comentario tuyo. Nunca debiste de desaparecer porque hay un espacio que sólo es tuyo y que nadie puede ocupar.
Hace ya unos meses que escribo en mi nuevo blog al que puedes acceder desde el Tintero y en el que te espero con el mismo cariño de siempre.
Brisas y besos.
Malena
P.D/ Leo en tu poema sentimientos tristes pero espero y deseo que los esfuerzos nunca sean inútiles.
(Volveré a escribir a final de agosto).
Tiempo sin saber de ti!
Que bueno que hayas regresado!
Una prosa muy sentida que me ha tocado muy adentro.
Un besito.
Y al final el derrumbe.
Saludos.
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